EL ARTE DE MIRARSE A LOS OJOS A TRAVÉS DEL ESPEJO

Se dice que la vida de alguien comienza desde el momento en que la mujer sabe que va a quedar embarazada. Así me gustó creerlo desde que conocí La canción de los Himba.

Y lo cierto es que todas las emociones que vive la mujer durante el embarazo llegan al bebé desde el canal extrasensorial que conecta la vibración de la mamá con el útero materno. Así si una mujer quiere vivir con optimismo y buena conexión con su bebé desde antes del nacimiento, es tan importante su preparación… que no solo representa un cuidado físico, ni nutricional. Es un cuidado de la salud emocional más allá del que realmente nos enseñan a tener en cuenta.

La mujer vive su propia realidad ya desde su infancia, a través de las relaciones que establece con sus padres, su familia y sus grandes figuras de referencia. Y la influencia emocional de una generación que establece un lazo estrecho en las emociones que entre ellos se dá: los abuelos.

LA TRANSMISIÓN DEL LINAJE

Los abuelos tienen la fuerza de otorgarnos el valor del linaje. Es un hilo mágico que se transmite únicamente entre nieto y abuelo. Sus códigos están fuera de la razón. Por eso que, generación tras generación, mantiene una inconsciencia colectiva. A veces en las familias puede observarse que se repite un patrón. Entenderemos “patrón” como conducta que repetimos siguiendo generaciones, o al menos saltándose una de ellas, hasta que alguien de la familia comprende y asume la misión de acercarse a su historia desde su árbol genealógico, y comienza a trabajar a través del cambio una nueva dirección de los acontecimientos que se han venido celebrando en la familia.

Películas que me vienen a la mente, como Agosto, con secretos familiares, historias que se repiten, roles ya predeterminados, celos, lealtades, coaliciones, seducciones, amores imposibles… manifiestan una realidad familiar que no solo coincide en un momento de una sociedad determinada. Esto viene de muy, muy atrás. Y da igual la religión, estatus, tiempo ni lugar en el mundo.

¿Has conocido alguna vez a alguien que parezca que al contarte, su historia de vida coincide con algo que ya has vivido? ¿has escuchado alguna vez hablar de familias en las que, generación tras generación, las mujeres parecen ser engañadas todas por sus maridos, o a la inversa? ¿o que hay una historia entre ciertas figuras en la familia que sufrieron antes de dejarse llevar por la necesidad de enloquecer?

Todo tiene un orden en su origen. Todos somos uno.

Si nos ponemos en el lugar de los niños, ellos tienen la capacidad de resiliencia, de adaptarse de la mejor manera que saben a las circunstancias de sus adultos. Algunos de ellos lo hacen para sobrevivir emocionalmente, nada menos, a todo lo que les llueve. Otros tratan de desarrollan roles desde la bondad para acompañar, en su indefensión, al buen funcionamiento del equilibrio familiar, o la desobediencia y rebeldía para ayudar a sus padres a despertar de ese aparente estado hipnótico que produce el no mirar a la realidad a los ojos. Muchos de estos niños y niñas son quienes han descubierto su misión de transformar sus vidas en lo que ellos quieren que sean, aun atendiendo a las leyes sistémicas que reconocen que “cuando uno cambia, todo cambia”.

 

CONSTELACIONES FAMILIARES: Un espejo donde mirarse

Cada vez conozco más terapeutas que se forman en Constelaciones familiares, cada cual desde su sello propio que facilita una oferta metodológica que se ajusta a lo que cada persona necesita.

Desde este espacio se crea un ambiente irrepetible, lleno de la energía que cada persona trae y hace posible al grupo. A muchas personas les resulta interesante poder explorar la energía que confluye en ese espacio para traer de vuelta por un momento a personas de su familia y quienes estuvieron muy vinculadas a estas mismas, a través de representantes del propio grupo que pueden conectar, y conectan, con momentos en las vidas de estas personas que crearon un antecedente en los patrones generacionales y correlacionan con los valores en conceptos abstractos (amor incondicional), conceptos más concretos y determinantes en las relaciones (dinero, por ejemplo), que impiden o dificultan salir de un mismo episodio que se repite como un legado familiar y que se convierte en tradición poco deseada.

Los motivos vienen siendo la mala relación con el dinero y los negocios cada vez que hay un intento de emprender algo, las relaciones de pareja fracasadas, embarazos no deseados, abortos no deseados, deslealtades, adicciones… y que no se entiende cómo no es posible aprender a elegir mejor y evitar repetir el mismo guión de una peli que parece ya vista, y que no deja de repetirse en sus vidas.

La curiosidad puede estar en esta pregunta: ¿qué hace que sea esa persona y no otra en la familia la que decida explorar en sus generaciones anteriores, para ser el eslabón que cambie el futuro de la estirpe?

Si alguna vez te has atrevido a mirarte a los ojos a través de un espejo, puede que hayas podido comprobar esa magia que guardas detrás de tu apariencia.

 

“Cada paciente encuentra al terapeuta que necesita”

Todos en nuestro interior llevamos roles, arquetipos, sentires, para distintos momentos en los que afrontamos nuestras situaciones. A veces, poniendo atención, puedes escuchar a alguien muy cercano a ti, quizás un abuelo o una abuela, que se acerque con cariño a decirte desde alguna de esas ventanas por las que asoma la belleza: “tú sí puedes elegir tu vida. Solo tienes que reconocerte entre todos los que hemos hecho que sea posible que hoy estés aquí.  Vive y siente”

Y reflexionando desde esta mirada, siempre se trabajará la infancia. No importa el trabajo desde la atención a familias (la familia actual trae consigo la familia de origen de los padres/madres), o con adultos (siempre aparece la emoción “atascada” de uno de esos roles desde los que se aprendió en la infancia y a lo que nos impide llegar en la edad adulta es a lo que se le llama síntoma).

Cada vez hay más padres y madres conscientes de consultar y permitir la oportunidad a sus hijos de hacer un trabajo personal y terapéutico protegido. También los padres y madres necesitan parar para mirase y cuidarse en el momento en que ocurre todo…

Bien. Pues bienvenidos esos momentos en los que es posible mejorar la historia de vida, y que sea a través de la consciencia.

facebooktwittergoogle_pluslinkedinmailfacebooktwittergoogle_pluslinkedinmailby feather

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *